La fe católica arraiga nuestra historia pese al dolor de los abusos
La fe católica constituye un elemento central de la historia y la cultura del país, según el mensaje transmitido. Los casos de abuso generan un dolor profundo que contrasta con ese legado, aunque no representan a la inmensa comunidad eclesial. Se insiste en la necesidad de claridad y firmeza para avanzar en la reparación del daño a las víctimas, los fieles, la Iglesia y la sociedad en su conjunto. Ante las novedades que dividen sensibilidades, se recomienda evitar palabras que humillen o enfrenten y optar por la franqueza que abre caminos. El discurso propone criterios de discernimiento como la dignidad de la persona, la opción por los pobres, el cuidado de la casa común y la paz. Estos deben traducirse en prácticas concretas de planificación responsable, inclusión de los más frágiles y orientaciones de investigación hacia la justicia.