Un jugador de la selección española ha restado importancia a las opiniones procedentes de Francia tras el encuentro disputado entre ambos equipos. Según sus declaraciones, el resultado no se explica por la actuación arbitral y defiende que su equipo realizó un mejor juego durante el partido.
El deportista entiende que el equipo rival busque excusas pero insiste en que le resulta indiferente cualquier crítica relacionada con el arbitraje. Sus palabras reflejan una postura clara de confianza en el rendimiento propio y de desinterés por las valoraciones externas.