Fútbol como motor de unión y paz pero la final mostró una cara intolerable
El seleccionador nacional ha subrayado el papel del fútbol como elemento de unión y armonía social. Sin embargo ha condenado los comportamientos que empañaron una final seguida por más de dos mil millones de espectadores. Ha señalado que los jugadores fueron víctimas de los incidentes y ha defendido los valores del técnico rival tras recibir mensajes personales. El técnico ha insistido en que es necesario visibilizar estos episodios para que no se repitan y ha recordado que las sanciones corresponden a los organismos competentes. Ha destacado que el comportamiento observado resulta intolerable e inadmisible en el ámbito deportivo.