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Juan rechaza Disneyland por los Sanfermines: 'Quiero abrazar al santo'
Un niño sevillano de diez años ha protagonizado un momento viral al preferir los San Fermines de Pamplona antes que un viaje a Disneyland. Juan, que ya se siente casi pamplonés, participó como monaguillo en la procesión y pudo abrazar al santo. Su familia explica que el padre se enamoró de la fiesta años atrás y que el pequeño duerme cada noche con el pañuelo puesto. El menor asegura que dentro de diez años correrá el encierro y que esta experiencia ha sido inolvidable.
El niño sevillano que prefirió San Fermines a Disneyland por abrazar al santo
Juan, un niño sevillano de 10 años, sorprendió a sus padres al rechazar un viaje a Disneyland. En su lugar, pidió ir a Pamplona para vivir los San Fermines y abrazar al santo. Su padre, que años atrás se enamoró de la fiesta, influyó en esta decisión. Durante su estancia, Juan participó como monaguillo en la procesión y describió la experiencia como emocionante aunque con mucho calor. El niño ya se siente integrado y afirma que tiene muchas ganas de correr los encierros cuando cumpla los 18 años.
Juan rechaza Disneyland por Pamplona: quiere abrazar al santo en San Fermines
Un niño sevillano de diez años llamado Juan ha preferido vivir los San Fermines en Pamplona antes que viajar a Disneyland. Sus padres le ofrecieron el parque de atracciones pero él insistió en ver los encierros y abrazar al santo. El pequeño ya se siente casi pamplonés de adopción. Participó como monaguillo en la procesión y ha seguido los actos desde la Plaza de Toros y la calle Estafeta. Afirma que dentro de diez años correrá el encierro cuando cumpla los dieciocho. La familia destaca que el padre ya había asistido años atrás y que el pañuelo rojo forma parte de la rutina nocturna del niño antes de cada encierro.
Alberto Torres Chiva dedica 53 años de encierros a su hijo fallecido
Alberto Torres Chiva, originario de Castellón, acumula 53 años participando en encierros. Comenzó a correr a los 18 años y en 1997 lo hizo por primera vez en Pamplona junto a su hijo Alberto, también de 18 años. El joven falleció en 1999 en un accidente de moto. Desde entonces el padre dedica cada carrera a su memoria y lleva consigo un amuleto con parte de sus restos. Afirma que sin ese objeto no corre ni siquiera se acerca a los toros. Torres Chiva recuerda a su hijo especialmente durante los días de San Fermín y mantiene la costumbre de mirar al cielo mientras corre.