Hay jueces que prevarican, pero el Supremo nunca condena a los suyos
Un análisis sobre el funcionamiento de la justicia en España pone el foco en el Tribunal Supremo y la dificultad de acreditar prevaricación entre sus magistrados. Según las declaraciones, la falta de condenas previas impide afirmar públicamente que existan casos de este delito en la alta corte, ya que solo el propio Supremo puede juzgar a sus miembros. El texto reconoce, sin embargo, la percepción de un sesgo ideológico en algunas resoluciones de la Sala Segunda, aunque matiza que podría no ser voluntario ni constituir un delito. Se recuerda que en tribunales inferiores sí hay precedentes de jueces condenados por prevaricación, como el caso vinculado a Vicky Rosell.