Reel

El barrio de los marinos homenajea a sus vecinos con un escalón propio desde 1960

El barrio de los marinos conserva una tradición que convierte sus más de mil escalones en un homenaje vecinal. Cada peldaño lleva el nombre de un residente, empezando por Francisco, Maricarmen y Antonio, y la lista ya supera los cuarenta nombres. Los vecinos explican que la costumbre comenzó en 1960 y que pretenden completar todos los escalones. Relatan cómo organizan el descenso de la basura por turnos y cómo la pendiente diaria sustituye cualquier gimnasio. Pese al esfuerzo físico, los entrevistados muestran un fuerte vínculo con el lugar y afirman que no lo cambiarían por nada, deseando incluso morir en el mismo barrio donde han pasado toda su vida.