Héctor de Miguel pasa una noche en el calabozo por sus bromas
El cómico Héctor de Miguel fue detenido y pasó una noche en el calabozo tras un chiste que generó polémica por ofender sentimientos religiosos. Durante un debate televisivo, Javier Arota rechazó que el humor tenga límites y pidió la derogación de leyes anticuadas que protegen a la religión y a la monarquía por encima del resto de ciudadanos. Arota recordó la tradición de la prensa satírica española del siglo XIX, expuesta en el Archivo de Indias de Sevilla, y lamentó que parte del periodismo actual resulte excesivamente timorato ante las presiones de instituciones religiosas. El tertuliano defendió una sociedad más abierta y reclamó que la inmensa mayoría de la ciudadanía no comparta las opiniones restrictivas expresadas por otros participantes.