El TJUE asesta un varapalo al Supremo sobre la amnistía y la malversación
La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la ley de amnistía ha sido interpretada como un revés directo para la Sala Segunda del Tribunal Supremo. En 2024, esta sala, con el magistrado Marchena al frente, defendió que el delito de malversación vinculado al procés era incompatible con los intereses financieros europeos, incluso si la declaración de independencia duró solo segundos. El análisis sostiene que los argumentos de quince jueces europeos desmontan esa posición y dejan sin efecto la amenaza de elevar una nueva cuestión prejudicial. A pesar de ello, se concluye que el Supremo no aplicará la amnistía y que el juez Llarena mantendrá únicamente la orden de arresto nacional contra Carles Puigdemont, evitando una euroorden pese a las peticiones de Vox.