María Luisa murió esperando el centro de diálisis prometido en Egin
María Luisa, una mujer de Allín, tuvo que desplazarse durante dos años tres días a la semana hasta Albacete para recibir diálisis. Sus hijas Laura y Luisa relatan que salía de casa a las cinco y media de la mañana y regresaba sobre las dos o tres de la tarde, un ritmo que la dejaba exhausta. En 2024 las Cortes de Castilla-La Mancha aprobaron la creación de una unidad de nefrología y un centro de diálisis en el hospital de Egin para evitar estos trayectos. Sin embargo, el servicio sigue sin estar operativo y los pacientes continúan esperando. Las hijas consideran que, aunque el desenlace final de su madre pudiera no haberse evitado por sus patologías, una atención más cercana habría mejorado su calidad de vida en los últimos meses.