Lolo describe el horror del choque de trenes y cómo ayudó a los heridos
Lolo, vecino de Urda, relató en primera persona el momento en que abandonó sus quehaceres diarios para acudir al lugar del choque de dos trenes. Tras dejar a su hija en el colegio y pasar por el centro médico, se dirigió directamente a la zona cero al enterarse del accidente. Al llegar, Lolo describió un escenario de destrucción con un amasijo de hierros, heridos, muertos y personas mutiladas. A pesar de su aprensión, colaboró con los equipos de emergencia sujetando sueros y trasladando a diez heridos hasta el hospital de campaña y posteriormente a Urda. El testimonio pone de relieve la necesidad de apoyo psicológico para los testigos que presenciaron el horror del accidente ferroviario.