Los abejarucos diezman las colmenas: apicultores al límite por la plaga de aves
Apicultores de varias zonas de España alertan de una situación insostenible en sus colmenas. El abejaruco, un ave protegida, ha multiplicado su presencia en los últimos veranos y mantiene a las abejas encerradas durante julio y agosto, impidiendo que salgan a recolectar. Como consecuencia, muchas colmenas llegan al final del verano con apenas unos cientos de abejas y llenas de miel sin recolectar. Los profesionales del sector señalan que este problema se suma a otros ya conocidos como la varroa, las avispas asiáticas y el cambio climático. A diferencia de los daños causados por el oso, que sí se indemnizan, no existe compensación por las pérdidas provocadas por el abejaruco. Varios apicultores, algunos cercanos a la jubilación, exigen soluciones urgentes para poder continuar con su actividad.