Un ladrón reincidente deja un rastro de sangre en un robo en Almuñécar
Un ladrón reincidente fue detenido en Almuñécar tras intentar robar en varios establecimientos de la localidad. El individuo rompió el cristal de una tienda y, al cortarse, dejó un rastro de sangre que condujo a su identificación por parte de la Guardia Civil. El hombre, de unos veintitantos años, fue sorprendido cuando salía del local con la caja registradora. Aunque ya había intentado asaltar otros comercios cercanos sin éxito, en esta ocasión las pruebas biológicas permitieron su detención inmediata. Pese a las evidencias, el detenido quedó en libertad con cargos a la espera de juicio. El abogado Manuel Huertas explicó que para un robo con fuerza la prisión provisional no se aplica de forma automática y que la pena oscila entre uno y tres años.