Jonathan Andik declara de nuevo para demostrar que la caída de su padre fue accidental
Jonathan Andik, hijo del fundador de Mango, ha presentado una nueva declaración para rebatir el auto judicial que investiga la muerte de su padre. La defensa sostiene que la caída fue accidental y aportará informes de expertos que examinarán el terreno, la inclinación y la posición del cuerpo de Isaac Andik. El auto judicial destaca una huella que, según los investigadores, requeriría al menos cuatro refregados intencionados y descarta que se produjera de forma fortuita. Además, se ha conocido que Jonathan perdió su teléfono tres meses después del suceso durante un viaje a Ecuador y que no realizó copia de seguridad de los mensajes, lo que coincide con la reapertura del expediente. Antes de su fallecimiento, Isaac Andik planeaba destinar parte de los beneficios de Mango a una fundación y los hijos asumirán ese proyecto como deseo paterno.