Raúl Sanz desapareció en Gran Canaria y su familia sigue esperando su llamada 18 años después
Raúl Sanz tenía 24 años cuando decidió dejar su vida en Zaragoza para buscar trabajo en Granada. La familia perdió contacto con él y denunció su desaparición tras comprobar que había comprado un billete a Las Palmas sin regreso. La policía lo localizó en una calle de Gran Canaria el 31 de enero de 2008. Al ser mayor de edad, consideraron que se trataba de una ausencia voluntaria y le pidieron que avisara a los suyos, algo que nunca hizo. Raúl había sufrido ansiedad desde los 14 años que derivó en fases de depresión. Aunque recibió atención psicológica y psiquiátrica, la información familiar se redujo al alcanzar la mayoría de edad por motivos de confidencialidad. Dieciocho años después, su familia sigue a la espera de esa llamada que nunca llegó.