Reel

Propietarios de bares en Sevilla temen que la comida rápida eclipse los menús tradicionales

Javier regenta una casa de comidas en uno de los mayores polígonos industriales de Sevilla desde hace más de diez años. Allí, miles de trabajadores buscan opciones rápidas y baratas como desayunos, tapas o menús caseros, aunque la comida preparada de supermercados gana adeptos. El éxodo de clientes es evidente: jóvenes con alquileres y gastos en coches acuden menos, de cuatro o cinco días a solo dos por semana. Propietarios como Javier e Isaac, cuyo 80% de clientela son trabajadores, reconocen el impacto de la crisis económica y las prisas diarias. Los menús caseros siguen siendo preferidos por su sabor, pero compiten con alternativas de precio similar y mayor rapidez. 'No pueden competir en precios', admiten, temiendo que la cultura de lo rápido desplace la tradición del bar.