Inyectables contra la obesidad: la revolución que genera abusos y riesgos graves
Los medicamentos inyectables contra la obesidad han supuesto una revolución en el tratamiento de esta enfermedad. Según Laura, se trata de hormonas que ya produce el organismo y que, al administrarse externamente, exageran su función principal: regular el apetito. Estos fármacos se inyectan semanalmente en zonas con grasa subcutánea. Su precio oscila entre 200 y 400 euros al mes, lo que los convierte en tratamientos costosos. Aunque están indicados para casos de obesidad y sobrepeso importante, existe un uso indebido que incluye su adquisición en el mercado negro. La experta advierte de los riesgos de emplearlos de forma frívola para perder unos kilos o por motivos estéticos. Entre los efectos secundarios destacan problemas gastrointestinales, náuseas, déficits nutricionales y la posible pérdida de masa muscular o ósea. También critica la promoción mediática de la delgadez extrema asociada a estos tratamientos.