Las vacaciones aumentan los infartos por el consumo de alcohol y cambios de hábitos
Las vacaciones pueden convertirse en un riesgo para la salud cardiovascular según los expertos. El abandono de la medicación, la pérdida de rutinas de ejercicio y el consumo excesivo de alcohol durante el periodo vacacional aumentan la probabilidad de arritmias e infartos. El beach drinking, un consumo en atracón típico en jóvenes, multiplica por tres o cuatro el riesgo de fibrilación auricular. Estudios muestran que los infartos y la mortalidad cardiovascular se elevan especialmente en Navidad y verano por cambios en hábitos, deshidratación y estrés. En vuelos largos se recomienda moverse y mantenerse hidratado para evitar el síndrome de clase turista, que favorece la formación de trombos. Otros problemas frecuentes incluyen ansiedad, alteraciones del sueño y estreñimiento por variaciones en alimentación e hidratación.