Diez años después, el crimen de Diana Kerr sigue vivo en la memoria de España
Diez años después del 22 de agosto de 2016, el caso de Diana Kerr continúa presente en la memoria de España. La joven madrileña de 18 años desapareció al regresar a su casa en Apóbrado Caramiñal y durante casi 500 días su familia mantuvo la esperanza de encontrarla con vida. La investigación avanzó lentamente hasta que José Enrique Abuinguey confesó el crimen y guió a los agentes hasta una nave abandonada en Riancho donde ocultó el cuerpo en un pozo. El juicio desmontó su versión inicial y el tribunal lo condenó a prisión permanente revisable. Hoy el nombre de Diana Kerr representa más que un expediente judicial: simboliza un crimen que marcó a toda una generación y que sigue recordándose una década después.