Vecinos de Ribeira conviven cuatro años con un narcopiso y la inacción de Sareb
Los vecinos de la calle Joana Torres en Ribeira llevan cuatro años soportando una situación insostenible provocada por una inquilina conflictiva que ha convertido su edificio en un narcopiso. Según los testimonios, el inmueble ha funcionado como punto de venta de drogas con yonquis transitando a cualquier hora, incluso cerca de un colegio cercano. Los residentes relatan agresiones como amenazas con cuchillos, patadas en puertas y la extensión de excrementos por las paredes. La Sareb, propietaria de la mitad de las 29 viviendas del edificio, no ha asumido responsabilidades pese a las quejas reiteradas. La parálisis judicial y la inacción municipal han dejado a la comunidad atrapada, con algunos propietarios planteándose vender sus pisos ante la imposibilidad de seguir conviviendo con el problema.