Monique Wittig, pensadora esencial para generaciones de lesbianas, regresa al debate actual con su crítica al orden heterosexual. En su texto emblemático, 'El pensamiento heterosexual', Wittig sostiene que la heterosexualidad no es mera orientación sexual, sino un sistema político que las lesbianas rompen al redirigir su energía vital hacia otras mujeres.
La frase más controvertida, 'las lesbianas no son mujeres', genera debate por su aparente esencialismo, pero Wittig la usa para señalar la ruptura del contrato heterosexual, no para fijar una identidad cerrada. Así, evita oposiciones binarias y abre a fluidos eróticos.
En el video se muestran definiciones alternativas: la lesbiana es 'aquella que vive en un pueblo de amantes', cuyo deseo se dirige violentamente a ellas, que cena con quienes comió y no vive aislada en el desierto. Este trasunto erótico continúa su legado, trayéndolo al presente sin dogmas fijos.