Carlota ha roto el silencio sobre uno de los episodios más duros de su vida: dos intentos de suicidio de los que se arrepiente profundamente. En un contexto donde la salud mental cobra cada vez más relevancia, con 11 suicidios diarios en el país, su testimonio busca transmitir esperanza.
"No hay nada por lo que valga la pena irse de la vida", afirma con rotundidad. La vida, dice, es valiosa y bonita pese a los baches, y anima a disfrutar lo bueno, que supera a lo malo.
Su mensaje es claro: hay que ser fuertes, luchar y, sobre todo, pedir ayuda. "No es ninguna vergüenza, todo lo contrario", subraya, dirigiendo sus palabras a quienes sufren ansiedad, depresión o cualquier malestar.