Engordé 30 kilos en el embarazo y empecé a roncar por la grasa del cuello
Una conversación distendida aborda el dilema de usar cuellos altos en invierno según la forma del cuello y la papada. Una de las participantes relata que durante su embarazo ganó treinta kilos y comenzó a roncar debido al aumento de grasa en esa zona. Su pareja investigó el tema y concluyó que el exceso de peso comprime las cuerdas vocales. Se precisa además que la papada consiste en piel y no en grasa acumulada.