La música me ha dado dignidad y la capacidad de sanar heridas
El poder transformador de la música queda patente en esta reflexión personal. Según el testimonio, la música aporta dignidad, capacidad de crear y de sostener a la familia, además de ayudar a sanar heridas. Inspirado en el mensaje de Billie Holiday, el hablante defiende que cantar puede reconstruir y que es preferible construir aunque el proceso sea más largo y difícil. La elección entre construir o destruir marca la diferencia en el impacto del mensaje, incluso un siglo después.