La culpa es de los padres: el mito de la luz interior del coche
El narrador sostiene que los miedos irracionales que arrastramos desde la infancia provienen principalmente de la autoridad paterna. Durante los viajes en coche de noche, encender la luz interior provocaba una reacción desproporcionada por parte de su padre, quien amenazaba con castigos físicos para apagarla. Esta advertencia se basaba en la idea de que el vehículo se convertiría en un peligro mortal, similar a una luciérnaga visible. Sin embargo, el mismo padre fumaba sin reparo dentro del coche, lo que pone de relieve la inconsistencia de aquellas advertencias.