El juicio entre Elon Musk y OpenAI ha comenzado en Estados Unidos, enfrentando al cofundador de la compañía con su actual líder, Sam Altman. Musk acusa a OpenAI de haber abandonado su misión original como organización sin fines de lucro orientada al beneficio de la humanidad, transformándose en una empresa con objetivos comerciales.
El empresario sostiene que este cambio pone en riesgo el desarrollo de la inteligencia artificial, un tema sobre el que ha advertido durante años, aunque su propio chatbot Grok ha sido criticado por acciones peligrosas. El proceso, que se extenderá varias semanas, incluirá declaraciones de figuras clave del sector tecnológico y determinará el futuro de OpenAI y el control de empresas de IA.
Este caso reviste importancia para todos, ya que influirá en cómo se desarrolla la inteligencia artificial y quiénes la controlan.