En la actualidad, surge una novedosa tendencia relacionada con las relaciones sentimentales a través de inteligencia artificial. Las aplicaciones y hologramas permiten a los usuarios crear parejas virtuales a medida, personalizando características según sus preferencias, incluso combinando rasgos de ex parejas.
Un caso destacado es el de Alicia Framis, considerada la primera mujer en casarse con un esposo IA. Esta situación ha generado opiniones divididas, algunas con orgullo y aceptación, mientras que otras manifiestan rechazo y preocupación, cuestionando si esta tendencia realmente representa un avance tecnológico válido.
El debate en torno a las relaciones digitales con IA plantea interrogantes sobre el progreso, la sociedad y las posibles implicaciones emocionales y culturales de sustituir interacciones humanas por experiencias virtuales.