La casita de Bad Bunny abre sus puertas a cuerpos diversos tras las críticas
El tema de la casita de Bad Bunny ha generado conversación en redes y espacios mediáticos por la composición de sus visitantes. Inicialmente se señaló que solo accedían personas con cuerpos normativos, lo que provocó críticas. Ayer, sin embargo, se observó la presencia de gente diversa que subió al espacio. Los participantes del diálogo interpretan este giro como una respuesta directa a las quejas previas y lo califican de positivo fanservice. Se destaca que el cambio demuestra cómo las demandas públicas pueden influir en la accesibilidad de eventos vinculados a figuras públicas.