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Millennials de 40 años siguen compartiendo pisos en Madrid por precios imposibles

La nueva generación redefine sus aspiraciones en materia de vivienda. Ya no se trata de poder comprar una casa propia, sino de evitar compartir pisos como en la época de estudiantes. Así lo explica una participante en la charla, que relata cómo personas de 40 años siguen atrapadas en habitaciones alquiladas en Madrid. El principal obstáculo es la dificultad para ahorrar. "Ojalá me lo hubieran dicho cuando llegué a Madrid, ahorrar 50 euros al mes", lamenta, recordando que propiedades que costaban 100.000-150.000 euros hace una década ahora superan el millón. Su marido, de 50 años, sí pudo comprar al inicio de su carrera, pero para la generación actual es imposible. La precariedad laboral agrava el problema. Trabajos en bares o como teleoperadora apenas cubren el alquiler de una habitación y estudios, dejando poco margen. "La gente que llega ahora no puede venir a Madrid", concluye, pintando un panorama desolador para los jóvenes.