El Orgullo LGTBIQ+ celebra conquistas pero exige seguir luchando contra las desigualdades
El mes del orgullo sirve para conmemorar avances legales que protegen a las personas LGTBIQ+ frente a la discriminación. Entre ellos destacan el matrimonio igualitario y la autodeterminación de género. Sin embargo, el colectivo sigue enfrentando desigualdades en el trabajo, violencia física y prácticas como las terapias de conversión. Dentro del propio movimiento existe debate sobre si la celebración se ha convertido en un producto comercial y turístico que diluye su carácter transformador. Aun así, estos espacios siguen siendo ilusionantes para quienes buscan comunidad y seguridad. La normalidad actual incluye perfiles más cómodos pero deja fuera a disidencias como mujeres trans, personas migrantes, sin hogar o mayores. El mensaje final es que no debe elegirse entre celebrar y protestar. La igualdad se garantiza con leyes y hechos concretos, no con productos de consumo con bandera arcoíris.