Mi perro me avisa de la lluvia pero yo sigo fallando con el tiempo
Un hombre relata en tono coloquial su nula capacidad para anticipar el clima. Explica que, a diferencia de otras personas, sus predicciones suelen fallar y que la presencia de un perro y una terraza hace que la lluvia tenga más impacto en su rutina diaria. Describe situaciones en las que acaricia al perro mojado y decide sacarlo de nuevo, o momentos en los que se equivoca al elegir la ropa según la estación. El relato gira en torno a la imprevisibilidad del tiempo y las consecuencias de apostar por una prenda u otra.