¿Se cancela por igual a hombres y mujeres o persiste el doble rasero histórico?
El análisis parte de la observación de que resulta complicado localizar ejemplos de hombres que hayan sido cancelados públicamente. Históricamente, la censura social ha recaído de forma desproporcionada sobre las mujeres, especialmente cuando se trataba de relaciones con hombres de distinta edad o de decisiones que rompían con las normas establecidas. El texto recuerda el contexto del franquismo, época en la que las mujeres necesitaban autorización del marido para realizar trámites básicos como abrir una cuenta bancaria. Esta herencia habría contribuido a mantener una moral pública exigente que penalizaba la autonomía femenina. Aunque se reconoce cierto avance hacia la libertad, el debate concluye que todavía no se ha alcanzado una igualdad real en la aplicación de la cancelación social entre géneros.