Steven Spielberg revolucionó el suspense en el cine con 'Tiburón', donde el tiburón no aparece hasta el minuto 45. En su lugar, el director recurre a sombras, una mano, hojas y la icónica música para sumergir al espectador gradualmente en la historia.
Esta técnica surgió por necesidad en el guion original, pero resultó un acierto que mantiene la magia sin mostrar el muñeco de golpe. Spielberg combina CGI con efectos prácticos, apoyándose en la fotografía y luces para dosificar la revelación.
Lo mismo ocurre en 'Jurassic Park': el primer velociraptor no sale hasta más de una hora, y el tiempo total de los dinosaurios en pantalla es mínimo, potenciando el impacto.