Me rompí el dedo meñique durmiendo y el otro varias veces de portera
Durante una charla distendida el invitado comparte varias anécdotas sobre lesiones en los dedos. Explica que se fracturó repetidamente el dedo corazón al intentar parar balones jugando de portera de pequeña. También describe cómo se rompió el dedo meñique del pie al girarse mientras dormía en un hotel sin despertarse de inmediato. La conversación deriva en comentarios sobre los hábitos de sueño de los participantes y las molestias nocturnas.