Manuel reduce su uso del móvil de 15 horas a 6 horas diarias
Manuel ha logrado reducir drásticamente el tiempo que pasa frente a la pantalla de su móvil. El año pasado registraba picos cercanos a las 15 horas diarias, una cifra que ahora ha descendido hasta las 6 horas y 20 minutos. Durante la charla, ambos participantes reconocen que el teléfono sigue presente en situaciones cotidianas como esperar en un semáforo o incluso en el baño. Manuel admite que el vicio persiste, aunque valora el cambio como una superación personal. El diálogo combina datos concretos con reflexiones ligeras sobre la relación actual con la tecnología y la dificultad de romper hábitos arraigados.