Multa de 750 euros por mear en la calle: anécdotas desesperadas en Barcelona
Meando en la calle se ha convertido en un riesgo caro en ciudades como Barcelona, donde las multas alcanzan los 750 euros. Conductores desesperados relatan anécdotas recientes, como un caso en un parque cerca de la playa hace unas semanas, donde la policía estaba a punto de sancionar. En esa ocasión, un robo de un paquete de tabaco a un señor distrajo a los agentes, permitiendo una escapada al estilo de Homer Simpson escondiéndose en los setos. Otro participante recuerda un viaje por Colombia donde no había opción, y en España critican la falta de baños públicos o gasolineras accesibles. Entrar en un bar para usar el baño implica consumir, algo que no siempre agrada, y dar vueltas por la ciudad en busca de un sitio puede durar 20 minutos. La prescripción del delito y la incredulidad ante la multa son comunes en estas historias cotidianas.