Berto Romero ha destapado el lado más absurdo de la preparación de invitados en televisión. En una conversación distendida, el cómico analiza la documentación que le entregan, repleta de curiosidades como los 'borborismos', un término juguetón para los hijos pequeños de Juan Carlos, los 'borbonitos'.
No entiende por qué esa información aleatoria forma parte del briefing, que además incluye preguntas banales como cuántas veces ha visitado el programa o cómo lleva sus 52 años. 'Esto está feísimo', lamenta Berto ante el escarnio implícito en la imitación mofante de sus respuestas.
La charla, con aportes de Elena Pozuelo, la guionista cómica, y menciones a Keto, deriva en reflexiones sobre el humor. Hablan del 'escarnio' como imitación burlona y de la adicción a los chistes de figuras como Monaguillo o Jordi, cuya vocecilla ya resulta escarniosa por sí sola.