Reel

A los 63 años dejo ante notario quién se quedará con mi perro Eduardo

Una mujer de 63 años conversa sobre su perro Eduardo, un labradoodle que describe como mezcla de caniche y labrador. Explica que ha formalizado ante notario quién se quedará con el animal en caso de que ella fallezca primero y confirma que la persona elegida ya ha aceptado. Además menciona su preocupación por el destino de su biblioteca personal y asegura que tiene gente dispuesta a cuidar de sus libros. La charla, distendida, deriva hacia reflexiones sobre la muerte y el testamento sin que se aporten más detalles sobre otras posesiones.