En este video, el cantante rememora sus vivencias durante sus primeros años de carrera, cuando era común que el público lanzara tomates y otros objetos en sus conciertos, especialmente en pueblos y eventos donde actuaba como telonero. Relata anécdotas con grupos como Los Ilegales, quienes atraían a un público más enérgico que no siempre aceptaba bien a la orquesta que los acompañaba. Destaca la dura experiencia que implicaba presentarse en esos contextos y cómo, con el tiempo, estas situaciones cambiaron hacia interacciones más amigables y humorísticas con el público.
El relato también menciona ubicaciones concretas como Terrassa y momentos específicos en que se enfrentó a estas dificultades, subrayando la evolución en su carrera y la manera en la que el público comenzó a tratarlo mejor, incluso lanzándole alimentos para que los comiera en señal de afecto. Aunque el tema se aborda con cierto tono jocoso, refleja la realidad del camino que muchos artistas enfrentan al inicio de su trayectoria.