Sigo en terapia a los 37 años por la violencia vicaria de mi padre
Una mujer de 37 años ha compartido su experiencia como víctima de violencia vicaria ejercida por su padre desde la infancia. Según su relato, su progenitor la separó de su madre mediante mentiras y engaños con el objetivo de causarle daño a su ex pareja. Durante el proceso de separación, ella decidió inicialmente quedarse con su padre, pero acabó asumiendo el cuidado de su hermana menor los fines de semana. La mujer indica que continúa asistiendo a terapia para superar las secuelas del abuso prolongado.