1700 marca el cambio dinástico que no alteró el mapa lingüístico de España
El año 1700 representa un punto de inflexión en la historia de España al coincidir el cambio de siglo con el tránsito dinástico de los Austrias a los Borbones. Este relevo se produjo tras una guerra de sucesión que enfrentó a Francia y a sus rivales europeos, sin que las órdenes reales lograran alterar el equilibrio entre el castellano y las lenguas peninsulares o americanas. Los nuevos rumbos del idioma español se explican mejor por la influencia de la Ilustración y por la creación de la Real Academia Española que por cualquier política de imposición centralista.