Le debo todo a la ilusión de un niño inocente que soñó en grande
Un artista comparte una emotiva reflexión sobre su trayectoria profesional. Agradece a su yo infantil por la valentía y la ilusión que lo impulsaron a soñar en grande sin barreras ni prejuicios. Destaca cómo esa inocencia inicial le permitió construir su carrera con dedicación y amor, superando momentos difíciles. Hoy se siente orgulloso de ese niño que puso granito a granito para lograr sus metas. El relato transmite una sensación de piel erizada ante el recuerdo de esas primeras sensaciones y la responsabilidad que sintió desde joven.