Altas temperaturas elevan el cortisol y causan insomnio al impedir la relajación nocturna
Las altas temperaturas afectan la calidad del sueño al elevar los niveles de cortisol y generar estrés en el cuerpo y la mente. El organismo necesita enfriarse para descansar, pero el estrés impide este proceso y provoca un aumento de la temperatura corporal. El hipotálamo, zona del cerebro encargada de regular el equilibrio, no logra estabilizarse durante la noche. Como resultado, el insomnio se intensifica y el cerebro no completa los procesos de limpieza necesarios para un descanso adecuado.