Mariano Ozores rodaba cuatro películas al año en tres semanas con presupuestos mínimos
Directores como Mariano Ozores impulsaron el cine español de los años setenta con rodajes intensos y presupuestos muy ajustados. Estas producciones comerciales, a menudo comedias, permitían mantener una industria que luego financiaba propuestas más experimentales destinadas a festivales. El testimonio subraya la precariedad técnica y económica de la época, donde la improvisación resultaba imprescindible para sortear carencias como la falta de vehículos de lujo o decorados elaborados. Pese a estas limitaciones, se lograban varias películas al año que conectaban con un público amplio.