No como pescado en Sicilia: hemos visto cuerpos comidos en el mar
Un testigo directo vinculado a rescates en el Mediterráneo ha declarado que evita consumir pescado en las aguas cercanas a Sicilia y Lampedusa. El motivo radica en los numerosos cuerpos de migrantes que ha observado en avanzado estado de descomposición, algunos con signos de haber sido parcialmente devorados. Según su relato, este rechazo desaparece al alejarse de esas zonas específicas, donde el número de fallecimientos es considerablemente superior al que recogen las estadísticas oficiales. Critica que la Unión Europea presente únicamente cifras en hojas de cálculo mientras que quienes trabajan en el terreno conocen nombres, rostros y fotografías de las víctimas. El testimonio subraya la deshumanización que supone reducir personas a simples números en los despachos institucionales.