La loba vigila a sus lobeznos en el Sabinar tras la gran matanza
La loba ha encontrado refugio en el alto y tupido Sabinar. Cerca de la cueva roquera monta guardia sobre sus pequeños lobeznos que ha traído al mundo. Lejos quedan los días del hambre, del invierno y el recuerdo de la gran matanza. La hembra se limita a vigilarles y amamantarles mientras espera la llegada del macho que caza muy lejos.