Ana anhela un oasis en África para huir de su vacío interior y la gente
Ana revela su frustración con las personas que la rodean durante una conversación con Renzo. Expresa su deseo de escapar a un oasis africano cerca de Maratés donde imagina sol y palmeras. La discusión deriva hacia el dinero cuando Ana menciona el costo del viaje y Renzo defiende su estilo de vida como escritor. Ella confiesa que el dinero no la satisface y que siente un vacío tremendo en su interior. Renzo cuestiona las posesiones de Ana como joyas y un automóvil mientras ella insiste en que no valora el dinero de la misma manera que otros.