El ilustrador relató su experiencia al ilustrar bichos para un libro, un proceso que describió como sencillo y no sencillo simultáneamente, dado que nunca había trabajado en ese tema.
Contó con la guía esencial de Ricardo, quien le proporcionó información, links y le orientó en la investigación profunda, incluyendo la visualización de numerosos documentales.
El mayor reto fue documentarse sobre animales desconocidos, como el pez de cabeza transparente, para convertirlos en personajes visualmente atractivos y reconocibles, contrastando con la mayor familiaridad al dibujar seres humanos.