La ley limita el salario en especie al 30% y exige pago mínimo en efectivo
El salario en especie consiste en una retribución que la empresa entrega en forma de bienes o servicios en lugar de dinero. Entre los ejemplos más habituales figuran los seguros médicos, los vales de comida o el coche de empresa. La normativa española establece que este tipo de salario no puede superar el 30% de la retribución total del trabajador. Además, la parte abonada en efectivo nunca debe quedar por debajo del salario mínimo interprofesional. Todos los pagos en especie deben reflejarse en la nómina, cotizar a la Seguridad Social y tributar en el IRPF, aunque existen excepciones como los tickets restaurante exentos hasta 11 euros diarios.