El video destaca la existencia de una tradición de escritura femenina en los conventos, desafiando la creencia de que antes del siglo XVIII no había mujeres escritoras. Se enfatiza que estas mujeres formaban parte de una historia ignorada deliberadamente y que reconocerlas proporciona consuelo y sentido de pertenencia. Además, se cuestiona la visión tradicional y masculina de esos siglos, mostrando un enfoque más inclusivo y diverso.