Lila decide derrotar a Alfonso y Enzo como una santa guerrera
La narradora evoca el día en que Lila tomó la decisión de derrotar a Alfonso y Enzo. Su figura se iluminó ante sus ojos como la de una santa guerrera. Aquel instante la convenció de que debía seguir siempre a Lila para que la cojera de su madre dejara de amenazarla.